Se encuentra en zona de alto riesgo. Edificada sobre una de las fallas más grande y catastrófica.
El pasado 15 de julio de 2010, el Senado argentino aprobó la ley que permite el matrimonio entre homosexuales, que además los acredita para adoptar niños.
Con un fuerte y empecinado apoyo del oficialismo, el gobierno se impuso con 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones. Consiguiendo así lo que ellos llaman “garantizar los derechos de todos los ciudadanos”
Claro, a ellos no les importan los inocentes niños que terminaran creciendo en casas en donde tendrán que ver a dos hombres besándose, o a dos mujeres tratando de explicar quien va a hacer de mamá y quien de “Papá” ¿Dónde quedan los derechos de aquellos niños, a crecer en una familia emocionalmente saludable?
La iglesia (Católica y Evangélica) se manifestó en contra de la ley con el lema: “Tenemos derecho a papá y mamá”. Pero fueron desoídos y ridiculizados por el gobierno, los artistas y gran parte de la sociedad. Ya que la sociedad en general tiene un concepto, especialmente de los evangélicos, de ignorantes y retrógrados, pero no saben que más ignorantes son ellos.
Sí, esta sociedad, incluido el gobierno que se sienten muy “evolucionados”, pero no son más que unos ignorantes, ignorantes de las escrituras y del poder de Dios.
Argentina se acaba de alinear en la falla moral más temible de la que se tenga memoria, más catastrófica que las fallas geológicas que han devastado pueblos enteros, si miramos atrás, veremos en la historia de la humanidad, dos poblaciones que se hicieron famosas por el grosero pecado de la homosexualidad, son las poblaciones de Sodoma y Gomorra, (Ver Génesis 19, en la Biblia) al punto que a los homosexuales se les conoce con el nombre de sodomitas, estas ciudades fueron destruidas por un juicio de Dios, no se necesito de un terremoto, Dios las juzgo con una lluvia de fuego y azufre, esto para aquellos que se sienten confiados porque gran parte de la Argentina no se encuentra sobre grandes fallas geológicas. El punto de lo que denuncio no es que necesariamente será juzgada con fuego, es que indefectiblemente la Argentina será juzgada por Dios.
Ay de los que dijeron “Hablé con Dios y dice que no hay problema”, Ay de los que teniendo voz y voto en el Senado, prefirieron abstenerse por conveniencia política, son similares a Poncio Pilato y en el juicio delante de Dios se les reservará una silla a su lado y su condena no tendrá fin a menos que en vida se arrepientan.
La protesta de la iglesia, es una postura inteligente para defender los derechos de los niños a un papá y una mamá, sin confrontar directamente el pecado de homosexualismo, para evitar ser acusados de intolerantes y discriminadores, sin embargo como siervos de Dios tenemos que decir lo que Dios dice, Dios condena el pecado de homosexualidad, de hecho tenemos varias evidencias en la Biblia, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, (Ver Romanos 1: 18-27; 1 de Timoteo 1:10; 1 de Corintios 6:9y10 en la Biblia) Aquellos que dicen conocer a Dios y defienden esa conducta tendrán peor condenación, porque en su afán de agradar a los hombres cambiaron el mensaje de Dios por fabulas humanistas, aquellos que predican a un dios sometido a los caprichos de los hombres, son los falsos profetas y falsos maestros de los que la Biblia hace referencia. (Ver 2 de Timoteo 3: 1-5; 2 Pedro 3)
Estoy muy conmovido con estos sucesos, con mi esposa hemos orado por la Argentina para que sea sanada de su enfermedad, y por eso clamamos por arrepentimiento, arrepentimiento del homosexual que quizá en su infancia fue abusado y termino creyendo que esa conducta era “normal”, pero que en el fondo de su alma sabe que su vida es un mar de tristeza y soledad, arrepentimiento de aquellos que aman y/o predican la religión del humanismo, en la cual Dios es usado para satisfacer todos los deseos de los hombres. ¡Yo les digo: Sin arrepentimiento genuino no habrá esperanza para este país!
Es cierto que las personas adultas tienen derecho a elegir su camino, pero eso no quiere decir que el final de ese camino sea seguro, aquellos que elijen el camino del homosexualismo y aquellos que lo aprueban terminarán en una eterna condenación, no lo digo yo, lo dice la palabra de Dios (La Biblia): Judas 7: Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas son puestas como escarmiento, al sufrir el castigo de un fuego eterno, por haber practicado, como aquellos, inmoralidad sexual y vicios contra la naturaleza.
Que los adultos decidan pecar, pasa por el libre albedrio. Aunque esto no quiere decir que escaparán del castigo eterno para todo aquel que peca, (1 de Corintios 6:9 y 10b dice: ¿No sabéis que los injustos no heredaran el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones… Heredarán el reino de Dios) (Romanos 3:23 Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios) La única salida de escape a la condenación es rendir la vida al Señorío de Jesucristo. (Filipenses 2:10 Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre)
(Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo Soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí)
En este caso, al “institucionalizar” el pecado de homosexualismo están contaminando a toda una sociedad, los mayores afectados con esta medida son los niños, que en plena etapa de formación (especialmente de valores y principios) tendrán que levantarse en medio de una sociedad confundida, que jamás podrá esperar, ni exigir nada bueno de las nuevas generaciones.
Los niños son el especial tesoro de Dios, esta ley los expone en manos de gente que no cuenta con el haber moral en sus vidas para educarlos correctamente. Los homosexuales en el “mejor” de los casos, son personas que sufren una gran confusión emocional. Esta es la gota que derramará la copa, la copa de la ira de Dios, sin duda Dios se levantará a defender a sus pequeños.
Una Revelación
La noche del 15 de julio Dios me dio un sueño, y en el sueño una advertencia, Dios mostrará su enojo por la aprobación de esta ley y lo hará el próximo 19 de febrero. (Lo hará por su propia mano) No es superstición, no es presunción profética, para anunciar algo tan delicado me apoyo en dos hechos importantes: Primero, la Biblia que es la palabra da Dios se opone enfáticamente al pecado de homosexualismo y según explique, a través de la historia, hay antecedentes de juicios divinos por practicar este pecado. En segundo lugar este mensaje es un clamor por arrepentimiento que busca glorificar a Dios)
No soy un “pulpo adivinador”, soy un siervo de Cristo que profetiza, hablo lo que Dios dice, lo único que sé del futuro es lo que Dios ha dicho (en la Biblia) no tengo porque saber más. En cuanto a la fecha que Dios me mostro ¡Estoy seguro que vino de Dios!
2 de Pedro 2:4-10a Dios no perdono a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al abismo, metiéndolos en tenebrosas cavernas, y reservándolos para el juicio. Tampoco perdonó al mundo antiguo cuando mando un diluvio sobre los impíos, aunque protegió a ocho personas, incluyendo a Noé, predicador de la justicia. Además, condeno a las ciudades de Sodoma y Gomorra, y las redujo a cenizas, poniéndolas como escarmiento para los impíos. Por otra parte, libro al justo Lot, que se hallaba abrumado por la vida desenfrenada de esos perversos, pues este justo que convivía con ellos y amaba el bien, día a día sentía que se le despedazaba el alma por las obras inicuas que veía y oía. Todo esto demuestra que el Señor sabe librar de la prueba a los que viven como Dios quiere, y reservar a los impíos para castigarlos en el día del juicio. Esto les espera sobre todo a los que siguen los corrompidos deseos de la naturaleza humana y desprecian la autoridad del Señor.
No es de la iglesia de Cristo (incluido yo) únicamente responsabilizar al gobierno y a la sociedad, como iglesia de Cristo somos los primeros responsables. Qué pasaba en los ministerios cristianos mientras Satanás ganaba lugar en las mentes y conciencias para lograr que a este pecado se le llame “diversidad” y a los que nos atrevemos a denunciarlo se nos acuse de “discriminadores”.
Cristo Jesús vendrá por su iglesia, una iglesia santa y sin mancha, cuántos ministros serán culpados de omisión ya que “diplomáticamente” cerraron sus bocas y al decir que iban a orar lo dijeron solo para excusarse pero al altar de Dios nunca llegaron con una intercesión sincera.
Estoy seguro que no soy el único que denuncia este pecado, estoy seguro que hay “siete mil que no han doblado sus rodillas frente a Baal” (El que lee entienda)
¡Que se levante una poderosa intercesión por arrepentimiento! Para que nuestro Padre-Dios, en medio del juicio se acuerde de su misericordia.
Al escribir estas líneas deseo realizar una denuncia profética, un llamado al arrepentimiento y clamor por la misericordia de Dios.
¡Que Dios tenga misericordia!
Jaime Hernández- 19 de Julio de 2010-